En conmemoración del Día Internacional del Cáncer Infantil, la Fundación Pérez Scremini impulsó una iniciativa para concienciar sobre la crucial necesidad de que cada niño y adolescente cuente con un diagnóstico temprano y tratamientos completos, efectivos y de alta calidad.
En Uruguay, el 80% de los menores afectados por cáncer logran la recuperación si se les brinda un diagnóstico precoz y la atención médica adecuada. La Fundación Pérez Scremini enfatiza que la difusión de información, la sensibilización pública y la toma de conciencia son esenciales para garantizar esta igualdad de oportunidades a toda la población infantil y juvenil del país.
La fundación ofrece asistencia anualmente a aproximadamente 1.400 pacientes, entre niños, adolescentes y jóvenes, que se encuentran en diversas fases de su tratamiento oncológico.
Guzmán Nión, gerente general de la organización, adelantó a Subrayado la próxima inauguración de un nuevo alojamiento, financiado por el Club de Leones. Este espacio está diseñado para niños del interior del país que requieren estancias prolongadas en Montevideo, ofreciendo un entorno más autónomo donde pueden convivir con sus seres queridos.
Nión también destacó el orgullo de la fundación por su convenio con ASSE, que les permite administrar el servicio oncológico en el Hospital Pereira Rossell. Subrayó que es un motivo de satisfacción para todos los uruguayos que el sector público ofrezca una atención de tal calibre, considerándolo incluso un centro de referencia internacional admirado por la calidad de sus diagnósticos y tratamientos.
Recalcó la importancia del respaldo ciudadano, ya que el presupuesto operativo anual de la fundación asciende a 7 millones de dólares. Mientras que ASSE cubre alrededor del 35% mediante el convenio, el 65% restante debe ser procurado cada año a través de donaciones y otras vías.
La infraestructura actual de la Fundación Pérez Scremini incluye una sede principal, un sector de internación en el Hospital Pereira Rossell y un hogar de apoyo para las familias del interior que acompañan a sus hijos durante el tratamiento.
La gerenta médica de la fundación subrayó el carácter gratuito e igualitario de la atención para todos los niños uruguayos. Explicó que, si bien el cáncer infantil es una patología poco común en la población general, adquiere gran relevancia en la etapa pediátrica y adolescente. Las leucemias, los linfomas y los tumores sólidos, particularmente los del sistema nervioso central, figuran entre los tipos más prevalentes. Reafirmó que un diagnóstico precoz es vital en todas las afecciones, pero en el cáncer infantil, su importancia es «muy especial».
Cada año, la fundación diagnostica aproximadamente 120 nuevos casos de cáncer, manteniendo una tasa de curación general del 80%.
Durante una visita de Subrayado al laboratorio de biología molecular de la fundación, se pudo constatar su operación a demanda con tecnología de punta. Este recurso es esencial para ofrecer diagnósticos más exactos y tratamientos personalizados, lo que se traduce directamente en un aumento de vidas salvadas y un mayor optimismo para los pacientes. La Dra. Lucía D’Andrea, jefa de los laboratorios, detalló que su equipo analiza el material genético de las células malignas de los pacientes, buscando identificar alteraciones relevantes para el diagnóstico, el pronóstico y la planificación terapéutica.
Por otro lado, Lara Quevedo, coordinadora del programa de voluntariado, describió la labor como «sumamente gratificante». Mencionó que los voluntarios se desempeñan tanto en el ámbito hospitalario como en diversas localidades del interior del país. Actualmente, la fundación cuenta con más de 300 voluntarios a nivel nacional, predominando la presencia femenina. Quevedo explicó que, mientras en Montevideo el perfil suele ser de jóvenes universitarios, en el interior del país se inclinan más hacia mujeres jubiladas con disponibilidad para dedicar su tiempo.
Con una trayectoria de más de tres décadas, la fundación ha brindado acompañamiento a cientos de familias uruguayas frente a uno de los retos más arduos. Su labor abarca no solo la atención médica especializada, sino también un soporte integral que incluye aspectos psicológicos, sociales, educativos y humanos. Los voluntarios reciben formación exhaustiva en áreas como cuidados, higiene, el funcionamiento del entorno hospitalario y entrenamiento para ofrecer apoyo empático en circunstancias tan delicadas.
Recientemente, la fundación llevó a cabo su tradicional campamento anual, reuniendo a niños de diversas partes del país.
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