El presidente Yamandú Orsi compartió sus pensamientos este lunes sobre el estado de la democracia, durante su asistencia a la presentación de un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El líder uruguayo hizo hincapié en que la postura fundamental de su nación en encuentros internacionales como la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el G77, ha sido invariable: la defensa de los derechos, las libertades individuales, la seguridad ciudadana y la promoción del diálogo.
Orsi adelantó que esta «filosofía» distintiva de Uruguay se implementará en la segunda mitad del año, cuando el país asuma la presidencia pro tempore del Mercosur, coincidiendo con la entrada en vigor del acuerdo con la Unión Europea. «Deseamos que todos quienes creemos en la democracia, encontremos el mejor cauce para hacer oír nuestra voz», expresó el mandatario.
Por su parte, Michelle Muschett, directora del PNUD para América Latina y el Caribe, al divulgar las conclusiones del estudio «Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia en América Latina y el Caribe 2026», afirmó que las «presiones» actuales son inherentes a nuestra era y exigen una reformulación por parte de los Estados para enfrentarlas y ofrecer soluciones.
Muschett argumentó que la divergencia de ideas es un elemento natural de la democracia y de su capacidad para gestionar conflictos y diferencias. Sin embargo, alertó que, al alcanzar niveles perjudiciales, esta diversidad dificulta la concreción de un proyecto compartido de nación o región. Adicionalmente, señaló que la inteligencia artificial y la rápida expansión de las plataformas digitales distorsionan el ecosistema informativo, alterando tanto el espacio cívico como la participación de los ciudadanos.
También destacó que la crisis del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación evidencian las deficiencias de la región y de sus sistemas democráticos en la gestión de los bienes comunes. Muschett se refirió, además, al reto de la migración, un fenómeno que ha modificado la región en las últimas décadas. Igualmente, resaltó el acelerado avance del crimen organizado y las economías ilícitas como otras presiones que están infiltrándose en las instituciones estatales y cubriendo los vacíos de la presencia estatal en numerosos países de la región.
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