En el marco de la presentación de sus prioridades legislativas en seguridad y empleo para 2026, el sector Vamos Uruguay, a través del senador Pedro Bordaberry, instó al gobierno a integrar la coalición internacional creada por Donald Trump para combatir el narcotráfico.
El legislador colorado enfatizó la necesidad de que el Poder Ejecutivo uruguayo se una «de una vez por todas» al denominado «Escudo de las Américas». Bordaberry describió esta iniciativa como una propuesta de cooperación antidrogas que ya cuenta con la participación de Estados Unidos y varias naciones latinoamericanas como Argentina, Paraguay, Ecuador, Panamá y El Salvador.
El senador subrayó la importancia de la presencia de Uruguay en esta alianza, argumentando que el éxito de la ofensiva contra el narcotráfico en países vecinos podría desplazar al crimen organizado hacia territorios que no formen parte de dicha coordinación. Instó directamente al canciller Lubetkin, al ministro Negro y al Presidente de la República, a establecer contacto con figuras como Marcos Rubio y Donald Trump. Recalcó que la «ideología no juega» en este tema, ya que se trata de una lucha común contra los narcotraficantes, reiterando su llamado a que Uruguay sea integrado en el «Escudo de las Américas».
Esta coalición, el «Escudo de las Américas», fue anunciada por el expresidente estadounidense Donald Trump durante una cumbre en su club de golf de Doral, Florida. Trump detalló que la alianza agrupa a 17 naciones del continente con el objetivo central de «destruir» a los cárteles de narcotraficantes, afirmando que el eje del acuerdo radica en el «compromiso de utilizar fuerza militar letal». Criticó a líderes regionales por permitir que vastas zonas del hemisferio occidental cayeran bajo el dominio de bandas transnacionales, prometiendo la asistencia estadounidense para revertir esta situación. El exmandatario incluso bromeó sobre el uso de misiles «extremadamente precisos» para atacar a miembros de cárteles. Entre los 12 líderes presentes en la cumbre y saludados por Trump, se encontraban aliados clave como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa y el salvadoreño Nayib Bukele.
Este cónclave se inscribe en la reinterpretación de Trump de la histórica Doctrina Monroe, una política que busca la promoción de los intereses de Washington en el continente americano, el fortalecimiento de la seguridad nacional y la contención de la influencia de potencias como China. Ejemplos recientes de esta postura incluyen la operación militar estadounidense que culminó con el derrocamiento y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero en Caracas, así como el embargo sobre las entregas de petróleo a Cuba. La cumbre también tuvo lugar en un contexto de conflicto, coincidiendo con la guerra desatada la semana anterior entre Washington e Israel contra Irán. (Fuente: AFP)
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