Barrio Santa Catalina

Desde el Oeste de Montevideo

Agustina es adicta al juego, se autoexcluyó del casino y decidió compartir su historia: "Estaba realmente metida"

TÍTULO: Una mujer ludópata comparte su lucha contra la adicción: «Estaba realmente atrapada»
CUERPO:

Agustina Sosa, de 29 años, es una adicta al juego que ha tomado la decisión de compartir su vivencia y el arduo proceso que atraviesa. Tras autoexcluirse de los casinos estatales, relató su historia al medio Subrayado, expresando: «Estaba realmente atrapada en esto». La publicación de su testimonio data del 25 de junio de 2026, a las 20:33hs.

Su vínculo con el juego comenzó a los 18 años, inicialmente como una actividad de esparcimiento con una amiga. «Luego me enganché. Nunca fui plenamente consciente de la magnitud de mi implicación hasta ahora, a mis 29 años», explicó Agustina.

Al inicio, su motivación era obtener ganancias. «Uno piensa en ganar dinero, quizás para unas vacaciones, para romper con la rutina. Pero después te das cuenta de que es solo una excusa, que en realidad lo haces porque te sientes solo o buscas evadir tus emociones. Entras y pierdes la noción del tiempo. He llegado de día y he salido de noche sin siquiera darme cuenta de que ya era de noche», afirmó.

Agustina confesó que, a pesar de reflexionar sobre las posibles consecuencias antes de apostar, el «impulso» siempre prevalecía. «Llegaba a casa y me preguntaba por qué no me había quedado, me frustraba y lloraba muchas veces. Sin embargo, la culpa se disipa rápidamente. A diferencia de otras sustancias, el juego no genera un daño cognitivo o físico tan evidente al instante. La recuperación emocional es veloz. Luego, al comprender que tenía un problema, aprendí que no debía sentirme mal conmigo misma, sino canalizar esa aversión hacia el juego», compartió.

La joven enfatizó la conexión entre la salud mental y la ludopatía: «Sin salud mental no hay salud. Creo que una persona puede volverse adicta al juego si su salud mental no es sólida. Después, uno se siente peor y enfrenta más dificultades».

Se estima que más de 30.000 personas en Uruguay sufren de adicción al juego. A los casinos, en su mayoría de gestión estatal, se suman otras modalidades como los juegos de azar de quiosco, las máquinas ilegales y, de manera creciente, el juego en línea. Ocho de cada diez uruguayos han apostado alguna vez. Los hombres juegan con mayor frecuencia que las mujeres, y el grupo etario de 45 a 59 años es el más propenso, con una frecuencia que aumenta con la edad. La línea de asistencia para estos casos es el 0800 8631.

A través de su perfil de Instagram, Agustina comparte su recorrido para abandonar el juego y reveló que a diario recibe numerosos mensajes de uruguayos que también padecen ludopatía. «No imaginé que me contactarían tantas personas en total desesperación», manifestó. Entre los mensajes recibidos, algunos expresan que la vergüenza les impide hablar sobre su problema.

Una de las acciones concretas que Agustina implementó en su proceso de recuperación fue inscribirse en el sistema de autoexclusión de los casinos del Estado.

El psiquiatra y experto en ludopatía Oscar Coll señaló a Subrayado que el número de adictos al juego en Uruguay está en constante ascenso. El especialista indicó que la edad de inicio en las apuestas es cada vez más temprana. «Observamos un incremento en esta problemática y un cambio en las edades de los afectados. Existe una gran oferta de juego en Uruguay, mientras la población no crece. Hay variedad de juegos presenciales y en línea. Uruguay posee una cultura del juego, forma parte del ADN del país. El alcohol y el juego a menudo van de la mano», explicó el psiquiatra.

Coll también hizo hincapié en cómo la ludopatía afecta a menores de edad. «Las edades están descendiendo cada vez más, debido a que estos juegos han entrado en los hogares. Estamos presenciando una especie de contagio familiar, donde los adultos actúan como modelo para los más jóvenes», detalló.

Fuente: Enlace Original

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